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Aportaciones recibidas en la Consulta Pública previa:

Regulación conciertos educativos

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Aportación sobre Aportación Documento adjuntado
APORTACIÓN SOBRE LOS CONCIERTOS EN BACHILLERATO Solicito que el futuro Decreto establezca que no podrán concertarse nuevas unidades privadas de Bachillerato cuando existan plazas públicas suficientes para atender la demanda en la zona. El Bachillerato es una enseñanza postobligatoria y el artículo 116.7 de la LOE establece que su concierto tiene carácter singular, no general. Además, el artículo 32.5 obliga a las Administraciones a promover el incremento progresivo de la oferta pública de Bachillerato. Por ello, antes de destinar fondos públicos a un centro privado debe acreditarse una necesidad real de escolarización, comprobando previamente las plazas disponibles y la capacidad de los centros públicos próximos. La elección de un centro privado puede responder a una preferencia familiar, pero no constituye por sí misma una necesidad de escolarización que justifique su financiación pública. Concertar unidades privadas mientras existen plazas públicas disponibles supone duplicar recursos y resulta contrario a un uso eficiente del dinero público. Por ello, se solicita que la suficiencia de plazas públicas sea un criterio previo, obligatorio y verificable antes de autorizar cualquier nuevo concierto de Bachillerato.
DECRETO SOBRE EL RÉGIMEN JURÍDICO DE LOS CONCIERTOS EDUCATIVOS Formulo la presente aportación para solicitar que el futuro Decreto no establezca un régimen generalizado de financiación pública del Bachillerato impartido por centros privados. El artículo 27 de la Constitución reconoce el derecho a la educación, la libertad de enseñanza y la libertad de creación de centros, pero no establece un derecho de los centros privados a obtener financiación pública para todas las enseñanzas que impartan. Asimismo, el artículo 27.4 CE limita la garantía constitucional de gratuidad a la enseñanza básica, mientras que el Bachillerato tiene carácter postobligatorio. La Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (LOE), tampoco establece un derecho general a la financiación del Bachillerato privado. Por el contrario, su artículo 116.7 dispone expresamente que «el concierto para las enseñanzas postobligatorias tendrá carácter singular». Por ello, el futuro Decreto debe respetar estrictamente ese carácter singular y no puede convertirlo en un régimen ordinario, generalizado o automático de concertación. Además, el artículo 116.1 LOE vincula los conciertos a las necesidades de escolarización y el artículo 109 establece que la programación educativa debe tener en cuenta la oferta existente de centros públicos y concertados, garantizar la existencia de plazas públicas suficientes y respetar los principios de economía y eficiencia en el uso de los recursos públicos. La mera existencia de demanda de Bachillerato en un centro privado no equivale, por sí sola, a una necesidad de escolarización que justifique su financiación pública. Antes de concertar nuevas plazas privadas debe acreditarse que existe una necesidad objetiva que no pueda ser atendida adecuadamente mediante la red pública. Esta exigencia adquiere especial relevancia porque el artículo 32.5 LOE establece que las Administraciones públicas «promoverán un incremento progresivo de la oferta de plazas públicas en bachillerato». La ampliación de plazas privadas financiadas con fondos públicos no debe sustituir ni dificultar el cumplimiento de este mandato legal. Asimismo, los artículos 9.2, 27, 31.2 y 103 de la Constitución obligan a los poderes públicos a garantizar la igualdad y a utilizar los recursos públicos de acuerdo con criterios de eficiencia, economía y servicio al interés general. Por todo ello, SOLICITO Que el futuro Decreto: No establezca un sistema generalizado o automático de concertación del Bachillerato. Respete el carácter singular de los conciertos de las enseñanzas postobligatorias establecido en el artículo 116.7 LOE. Exija la acreditación objetiva de una necesidad de escolarización antes de conceder cualquier concierto de Bachillerato. Obligue a valorar previamente la oferta existente, las plazas vacantes y la capacidad de ampliación de la red pública. Garantice el cumplimiento del artículo 32.5 LOE y el incremento progresivo de la oferta pública de Bachillerato. Someta cualquier decisión de financiación pública a los principios de igualdad, economía y eficiencia en el uso de los recursos públicos. Establezca garantías efectivas para evitar que la concertación contribuya a la segregación socioeconómica del alumnado.
Vergüenza de concierto Como ciudadana que paga sus impuestos y que hace uso de los servicios públicos, considero vergonzoso que se destine dinero público para financiar algo que es privado y que solo serviría para beneficiar a los ciudadanos de los grandes núcleos de población (Zaragoza principalmente). Es totalmente injusto que se desatiendan muchos otros servicios públicos que sí necesitan financiación y que no la están recibiendo. Salud, bomberos... Y, si vamos al campo de la educación, un gran número de centros educativos, tanto rurales como no, que viven gracias a la buena voluntad de los docentes que en ellos trabajan, que compran materiales de su bolsillo, que se llevan estufas y ventiladores de sus casas porque las temperaturas son inaguantables, y que, además, son los peor pagados de España. Déjense de tonterías y gobiernen para tod@s. La escuela pública es la única que es de tod@s y para tod@s. Es la que hay que proteger y defender y en la que hay que invertir.
No a la concertación del bachillerato Concertar el bachillerato cuando en centros públicos hay 2300 vacantes es derrochar con un objetivo ideológico. Aragón merece que su Gobierno dote a la Escuela Pública de recursos suficientes, no puede ser que solo destine el 3,5% de su PIB cuando la media estatal es del 4,6% y que ni siquiera se gaste todo el dinero que cada año el Gobierno presupuesta para financiar la Educación Pública. Ante estás dos evidencias exijo al Gobierno de Aragón no destinar presupuesto educativo público a la concertación de etapas no obligatorias con oferta pública más que suficiente. También exijo destinar el presupuesto que se tenía para esta concertación a la red de centros públicos que curso tras curso se ven ahogados por unos presupuestos públicos insuficientes en educación.
Concertacion bachillerato Hay datos que demuestran que la norma propuesta solo favorece a la ciudad de Zaragoza. La comunidad autonoma de Aragon tiene muchos centros publicos con bachillerato, dando cabida y una enseñanza de calidad a todo el alumnado de bachillerato de Aragon. Este alumnado necesita de unos centros publicos con mas financiacion para poder dar una enseñanza de maxima calidad.
Concierto bachillerato No hay déficit de plazas públicas que lo justifique Los datos oficiales cifran en unas 2.500 las plazas disponibles en el Bachillerato público en Aragón, con más de 700 vacantes solo en Zaragoza. Por tanto, destinar fondos a crear plazas concertadas no responde a una necesidad de escolarización sino a una decisión política. Desvío de recursos públicos limitados hacia la red privada. La medida costará unos 19 millones de euros anuales. Este dinero se detrae de los fondos destinados a la Educación Pública que trabaja infrafinanciada, con instalaciones desfasadas (en algunos casos con denuncias a PRL por el mal estado y riesgo evidente de las mismas) que precisan modernización y adaptación a las nuevas demandas y retos educativos. Es una decisión de origen electoral, no técnico La propia consejera lo admite: "Es una promesa electoral y va en el programa electoral del partido". Argumentar que destinar dinero para financiar etapas no obligatorias responde a elementos electorales careciendo de criterios técnicos supone despilfarro de dinero público. Rechazo al Bachillerato concertado Rompe la igualdad de oportunidades en la etapa más "selectiva". Bachillerato es la etapa bisagra hacia estudios superiores; concertarla mantiene la segregación socioeconómica en el tramo con más impacto en el futuro académico y laboral del alumnado. Rechazo a la concertación del primer ciclo de Infantil 0-3 años Precarización del cuidado infantil temprano En esta franja de edad (0-3 años) se trata de cuidado y desarrollo infantil temprano, no de rendimiento académico. Concertar esta etapa con centros privados puede introducir criterios de rentabilidad económica en un servicio que requiere ratios estrictas de personal por menor, formación específica de maestras y técnicos y alta calidad asistencial, sin garantías de que el concierto imponga las mismas condiciones que en la red pública precarizando la conciliación familiar. Rechazo a la FP concertada Fragmentación territorial y desigualdad de acceso La FP pública cumple una función de vertebración del territorio, manteniendo población y presentando una oferta formativa accesible a comarcas menos pobladas, a diferencia de la oferta concertada/privada, orientada al negocio y a sectores rentables. La oferta privada de FP se concentra en Zaragoza y grandes núcleos urbanos, agravando la brecha rural - urbana.
Medida injusta e innecesaria Como familias que hemos elegido para nuestros hijos la escolarización escuela pública, vemos con preocupación como de manera innecesaria se dedican recursos y fondos a financiar entidades educativas privadas, subsidiando plazas en una fórmula que nació para paliar la necesidad de aulas y plazas educativas en un periodo concreto de nuestra historia y que no tiene ya sentido en pleno SXXI ni equivalente en ningún país desarrollado donde no podemos decir que se vulneren los derechos educativos de ningún ciudadano, es un.discurso falso que solo sirve para mantener un modelo elitista y desigual, mientras se vulneran los derechos de las Familias que de forma mayoritaria elegimos la Educación pública española, no porque no podamos permitirnos una subvencionada (.concertada) sino porque de verdad pensamos.que es la.mejor, con profesionales que han pasado duras oposiciones para ejercer su profesión y con unos criterios de evaluación y aprendizaje óptimos y justos. Pero la administración piensa que debe reforzar entidades privadas mientras cierra vías en la pública, recorta profesorado y mantiene las instalaciones PÚBLICAS en un estado lamentable, bromea sobre el calor en las aulas mientras debate a 24 grados que nuestros hijos pueden estar a 40 porque " no son de plastilina", se niega a climatizar aulas porque la concertada no se lleva su parte y además vemos con horror como pretende ahora subvencionar el bachillerato cuando existen aulas y plazas de sobra en la educación pública que pueden cubrir más que de sobra las necesidades de los alumnos de bachillerato que además es una etapa no obligatoria . Pedimos como representantes de más de 150 familias aragonesas que este concierto NO se lleve a cabo ya que pensamos que ese dinero puede invertirse en las muchas necesidades que como familias detectamos en nuestros centros educativos. Nos sentimos agraviados y ninguneados por una administración que debería proteger a los más vulnerables garantizando que las necesidades de la escuela pública española están satisfechas antes de embarcarse en pagas millonarias sin justificación posible a otras entidades.
No a la concertación del Bachillerato Aportación a la no concertación del Bachillerato. Defensa de la escuela pública La defensa de la escuela pública constituye un compromiso con una educación de calidad, equitativa, inclusiva y accesible para todo el alumnado, independientemente de su situación socioeconómica o de su lugar de residencia. En este marco, consideramos fundamental mantener el Bachillerato dentro de la oferta educativa pública, garantizando una red suficiente de centros que permita al alumnado continuar su formación en condiciones de igualdad y proximidad. La educación pública debe contar con los recursos necesarios para responder a las necesidades de la sociedad y ofrecer una educación integral y de calidad en todas las etapas educativas. La no concertación del Bachillerato contribuye a preservar el carácter universal y vertebrador de la enseñanza pública, evitando que el acceso a esta etapa educativa quede condicionado por criterios económicos, territoriales o de otra naturaleza. Asimismo, permite reforzar el papel de los centros públicos como espacios de convivencia, diversidad y cohesión social. Defender la escuela pública supone, por tanto, apostar por una educación entendida como un derecho y no como un privilegio, garantizar la igualdad de oportunidades y fortalecer una red educativa pública capaz de ofrecer al conjunto de la ciudadanía una respuesta educativa de calidad. Por todo ello, manifestamos nuestro compromiso con el mantenimiento y fortalecimiento del Bachillerato en la red pública, así como con la dotación de los recursos humanos y materiales necesarios para asegurar una oferta educativa suficiente, cercana, inclusiva y de calidad.
Regulación conciertos educativos Yo, como ciudadana y contribuyente, me dirijo al Gobierno de Aragón para exigir una gestión responsable, justa y coherente de los fondos públicos y de la recaudación obtenida a través de los impuestos de todos los ciudadanos. Considero que la educación pública debe ser una prioridad fundamental de las instituciones. Por ello, solicito que los recursos públicos se destinen, de manera prioritaria, al fortalecimiento y mejora de la enseñanza pública, y especialmente a la etapa de Bachillerato. Es responsabilidad de las administraciones públicas garantizar que existan suficientes plazas, centros, profesorado y recursos para que cualquier estudiante que desee cursar Bachillerato pueda hacerlo en un centro público, con una educación de calidad y en condiciones adecuadas. Por este motivo, considero que la financiación pública de plazas de Bachillerato en centros concertados únicamente debería contemplarse de forma excepcional y subsidiaria. Es decir, solo debería recurrirse a la inversión o financiación de Bachillerato concertado cuando se haya demostrado que la red de centros públicos no dispone de suficientes plazas para atender la demanda existente. Antes de destinar fondos públicos a ampliar o sostener la oferta de Bachillerato concertado, el Gobierno de Aragón debería priorizar la creación de nuevas plazas públicas, la ampliación de los centros existentes, la mejora de sus instalaciones y la contratación del profesorado necesario. Los impuestos que pagamos todos los ciudadanos deben servir, en primer lugar, para reforzar los servicios públicos y garantizar la igualdad de oportunidades. Una educación pública sólida, accesible y de calidad es una herramienta esencial para construir una sociedad más justa y garantizar que el acceso a la enseñanza no dependa de las posibilidades económicas de cada familia. Por todo ello, solicito al Gobierno de Aragón que adopte una política educativa basada en los siguientes principios: 1. Priorizar la inversión de fondos públicos en la enseñanza pública y, especialmente, en la ampliación y mejora de las plazas de Bachillerato público. 2. Garantizar que exista una oferta suficiente de plazas públicas para atender la demanda del alumnado. 3. Destinar recursos a la creación, ampliación y mejora de los centros públicos antes de financiar nuevas plazas de Bachillerato concertado. 4. Limitar la financiación pública del Bachillerato concertado a aquellos casos excepcionales en los que se demuestre que no existen suficientes plazas disponibles en los centros públicos. 5. Garantizar una gestión transparente y eficiente de los fondos procedentes de los impuestos de todos los ciudadanos. Exijo, por tanto, que el Gobierno de Aragón sitúe la enseñanza pública en el centro de su política educativa y que los recursos públicos se utilicen prioritariamente para garantizar y fortalecer una red pública de Bachillerato suficiente, accesible y de calidad. La financiación de centros concertados en la etapa de Bachillerato no debe sustituir la obligación de la Administración de proporcionar plazas públicas suficientes. Solo cuando la enseñanza pública no pueda atender adecuadamente la demanda existente debería contemplarse, de manera excepcional, la utilización de fondos públicos para cubrir plazas en centros concertados. La educación pública debe ser una prioridad y una inversión de futuro. Por ello, como ciudadano y contribuyente, exijo que los recursos de todos se destinen, en primer lugar, a garantizar una enseñanza pública fuerte, suficiente y de calidad. Atentamente, Andrea Aguilar Cortés del Valle Zaragoza, 1 de septiembre
Regulación conciertos educativos Yo, como ciudadana y contribuyente, me dirijo al Gobierno de Aragón para exigir una gestión responsable, justa y coherente de los fondos públicos y de la recaudación obtenida a través de los impuestos de todos los ciudadanos. Considero que la educación pública debe ser una prioridad fundamental de las instituciones. Por ello, solicito que los recursos públicos se destinen, de manera prioritaria, al fortalecimiento y mejora de la enseñanza pública, y especialmente a la etapa de Bachillerato. Es responsabilidad de las administraciones públicas garantizar que existan suficientes plazas, centros, profesorado y recursos para que cualquier estudiante que desee cursar Bachillerato pueda hacerlo en un centro público, con una educación de calidad y en condiciones adecuadas. Por este motivo, considero que la financiación pública de plazas de Bachillerato en centros concertados únicamente debería contemplarse de forma excepcional y subsidiaria. Es decir, solo debería recurrirse a la inversión o financiación de Bachillerato concertado cuando se haya demostrado que la red de centros públicos no dispone de suficientes plazas para atender la demanda existente. Antes de destinar fondos públicos a ampliar o sostener la oferta de Bachillerato concertado, el Gobierno de Aragón debería priorizar la creación de nuevas plazas públicas, la ampliación de los centros existentes, la mejora de sus instalaciones y la contratación del profesorado necesario. Los impuestos que pagamos todos los ciudadanos deben servir, en primer lugar, para reforzar los servicios públicos y garantizar la igualdad de oportunidades. Una educación pública sólida, accesible y de calidad es una herramienta esencial para construir una sociedad más justa y garantizar que el acceso a la enseñanza no dependa de las posibilidades económicas de cada familia. Por todo ello, solicito al Gobierno de Aragón que adopte una política educativa basada en los siguientes principios: 1. Priorizar la inversión de fondos públicos en la enseñanza pública y, especialmente, en la ampliación y mejora de las plazas de Bachillerato público. 2. Garantizar que exista una oferta suficiente de plazas públicas para atender la demanda del alumnado. 3. Destinar recursos a la creación, ampliación y mejora de los centros públicos antes de financiar nuevas plazas de Bachillerato concertado. 4. Limitar la financiación pública del Bachillerato concertado a aquellos casos excepcionales en los que se demuestre que no existen suficientes plazas disponibles en los centros públicos. 5. Garantizar una gestión transparente y eficiente de los fondos procedentes de los impuestos de todos los ciudadanos. Exijo, por tanto, que el Gobierno de Aragón sitúe la enseñanza pública en el centro de su política educativa y que los recursos públicos se utilicen prioritariamente para garantizar y fortalecer una red pública de Bachillerato suficiente, accesible y de calidad. La financiación de centros concertados en la etapa de Bachillerato no debe sustituir la obligación de la Administración de proporcionar plazas públicas suficientes. Solo cuando la enseñanza pública no pueda atender adecuadamente la demanda existente debería contemplarse, de manera excepcional, la utilización de fondos públicos para cubrir plazas en centros concertados. La educación pública debe ser una prioridad y una inversión de futuro. Por ello, como ciudadano y contribuyente, exijo que los recursos de todos se destinen, en primer lugar, a garantizar una enseñanza pública fuerte, suficiente y de calidad. Atentamente, Andrea Aguilar Cortés del Valle Zaragoza, 1 de septiembre
Conciertos educativos Me parece vergonzoso e innecesario que sobrando plazas públicas en bachillerato y siendo una educación NO obligatoria se invierta dinero público en financiar empresas privadas. Mientras la educación pública que si es obligación del Estado mantener tiene tantísimas necesidades que cubrir. Quieren una escuela privada financiada con el dinero de todos . Crear más desigualdad.
HUSTE-STEA en contra de los conciertos educativos en Aragón Desde HUSTE nos posicionamos firmemente en contra de la concertación de las enseñanzas de Bachillerato y del primer ciclo de Educación Infantil, de 0 a 3 años, en centros privados. Consideramos que la financiación pública debe tener como prioridad garantizar y fortalecer una red educativa pública suficiente, de calidad y accesible para toda la ciudadanía. En el caso del Bachillerato, la red pública aragonesa dispone de plazas suficientes para atender la demanda existente, por lo que no existe una necesidad objetiva que justifique destinar fondos públicos a financiar centros privados. El dinero público debe dirigirse a mejorar aquello que es de todos: la educación pública. También rechazamos la concertación del tramo de 0 a 3 años. La Educación Infantil constituye una etapa fundamental para el desarrollo y el aprendizaje, pero también cumple una importante función social y de conciliación. Por ello, entendemos que las administraciones públicas deben garantizar una oferta pública suficiente, gratuita y de calidad, evitando que la expansión de la escolarización se utilice como argumento para transferir recursos públicos a empresas y centros privados. La financiación pública de plazas privadas puede además consolidar un modelo en el que la Administración termina sosteniendo con fondos públicos estructuras privadas, en lugar de desarrollar una red pública estable, con profesionales y condiciones laborales dignas. Desde HUSTE defendemos que los recursos destinados a la escolarización de 0 a 3 años deben servir para crear y ampliar escuelas infantiles públicas, mejorar sus instalaciones, aumentar las plantillas y garantizar unas condiciones laborales adecuadas para sus trabajadoras y trabajadores. Son muchas y urgentes las inversiones que necesita nuestra red pública: el acondicionamiento y mantenimiento de los centros educativos, la mejora de sus infraestructuras, la adaptación climática de los edificios para hacer frente a unas condiciones climáticas cada vez más extremas y la dotación de los recursos personales necesarios para garantizar una educación de calidad y una adecuada atención a la diversidad. Asimismo, consideramos imprescindible avanzar en la recuperación y actualización de los salarios docentes, después de años de pérdida de poder adquisitivo. Mejorar las condiciones laborales del profesorado y del conjunto de las trabajadoras y trabajadores de la educación es también invertir en la calidad del sistema educativo. Desde HUSTE defendemos una educación pública, gratuita, inclusiva, de calidad, laica y en condiciones de igualdad, desde el primer ciclo de Infantil hasta las etapas postobligatorias. No compartimos un modelo en el que se utilicen recursos públicos para financiar la iniciativa privada mientras existen necesidades importantes y pendientes en la propia red pública. Por todo ello, exigimos al Gobierno de Aragón que no avance en la concertación de Bachillerato ni de 0 a 3 años y que destine esos recursos a fortalecer y ampliar la red pública, mejorar sus centros, adaptarlos climáticamente, aumentar las plantillas y dignificar las condiciones laborales de sus profesionales. Hay plazas suficientes en la pública. Lo que faltan son recursos para mejorarla. Más inversión en educación pública. Ni un euro público para financiar la privada.
Contra la concertación del bachillerato Cada euro público destinado a concertar el Bachillerato se detraerá directamente de las mejoras urgentes que necesita la red pública. Es además completamente innecesario.
En contra de la concertación del Bachillerato. La educación es esencial para formar a los ciudadanos que forjarán la sociedad del futuro. Por ello, el acceso al Bachillerato debe mantenerse como una etapa educativa pública, accesible y de calidad para todo el alumnado. La educación pública debe garantizar que cualquier estudiante, independientemente de la situación económica de su familia, de sus circunstancias personales o del lugar donde viva, pueda continuar sus estudios y acceder a la modalidad de Bachillerato que necesite. En Aragón es especialmente importante garantizar una oferta pública suficiente también en las zonas rurales y evitar que las familias tengan que desplazarse o asumir costes adicionales para que sus hijos puedan estudiar. La concertación en las zonas rurales va a agravar todavía más el problema de la despoblación, ya que los estudiantes al verse obligados a tener que desplazarse cada vez más jóvenes, principalmente a Zaragoza, provocará que algunas familias les acompañen y se vayan a vivir allí. Zaragoza cada vez más masificada y con precios de vivienda intratables, y los pueblos deshabitados, sin servicios y con viviendas muertas de risa, es hacia lo que avanzamos. Por ello, considero prioritario invertir en la enseñanza pública y garantizar que el Bachillerato sea una opción accesible, de calidad y en igualdad de condiciones para todo el alumnado del territorio aragonés. La educación pública no solo ofrece formación: garantiza igualdad de oportunidades, cohesión social y el derecho de todos los jóvenes a construir su futuro, independientemente de dónde vivan o de los recursos económicos de sus familias. En esta sociedad cambiante que avanza a toda velocidad, no privemos de oportunidades a nuestros jóvenes, sigamos brindándo oportunidades.
Concertación bachillerato La propuesta de extender los conciertos educativos a la etapa del Bachillerato no es una medida neutral de libertad de elección, representa un paso atrás en la consolidación de un sistema educativo, equitativo, cohesionado y verdaderamente democrático. Los fondos públicos deben destinarse a fortalecer la red pública. Privatizar su gestión mediante conciertos minora la inversion que debería destinarse a mejorar las infraestructuras públicas, reducir la ratio de alumnos por aula y contratar a más profesorado en los institutos de todos los barrios y municipios. Por otro lado, la concertación fomenta la segregación socioeconómica. Está ampliamente documentado que los centros concertados, mediante cuotas mal llamadas "voluntarias" y costes adicionales en servicios, imponen barreras de entrada invisibles para ls familias con menos recursos. La concertación perpetua la desigualdad de oportunidades en una edad crítica, convirtiendo un derecho formativo en un bien de consumo accesible solo para quienes puedan complementar la financiación con sus propios recursos. La educación pública es la única que garantiza la neutralidad ideológica, la diversidad y la gestión democrática con la participación de toda la comunidad escolar. Los recursos de la Administracion pública deben garantizar la cohesion social, no financiar proyectos educativos privados que responden a intereses particulares o doctrinales. La solución a los retos educativos no pasa por desviar el dinero de todos hacia manos privadas, sino por blindar y mejorar el Bachillerato público como el motor de movilidad social y justicia que nuestra sociedad necesita.
Espero que la opinión de la mayoría pueda frenar este sinsentido De 72 aportaciones registradas hasta la fecha solo he podido leer 5 que apoyen la concertación del Bachillerato. Si realmente este proceso de consulta pública tiene algún peso creo que se debería abandonar esta idea macabra de derivar fondos públicos a empresas privadas para enriquecer a los amiguetes del gobierno actual. No hay más que ver la proliferación de academias privadas que ofertan títulos oficiales de FP con precios de matrículas desorbitados, ofreciendo unos materiales ridículos que cualquiera a día de hoy puede encontrar en internet y suministrando una pésima formación a sus estudiantes. Hasta las empresas son conscientes de que los mejores alumnos que pueden encontrar para realizar prácticas provienen de la educación pública. Por no hablar de las desigualdades que se crean con este tipo de acciones, completamente innecesarias y con duplicidad de gasto sobre los fondos públicos, existiendo ya una infraestructura educativa suficiente para atender toda la demanda en la etapa del Bachillerato. Con la cantidad de problemas que hay en las instalaciones y el déficit de recursos materiales y personales que hay en muchos centros públicos, es indignante que el dinero de l@s ciudadan@s se destine a sufragar centros privados. El que quiera una educación alternativa que se la pague, no se la tenemos que subvencionar la mayoría de ciudadanos. ¿Por qué no elaboran un decreto en el que se amplíe la inversión en educación para los centros públicos? Ahí sí sería necesaria una aportación real, sobre todo en recursos personales para las etapas obligatorias donde los profesores no pueden atender convenientemente a la diversidad de alumn@s que se encuentran en el aula. Más profesores de apoyo y menos amiguismos.
En contra del concierto de la educación no obligatoria Cada euro público destinado a concertar el Bachillerato se detraerá directamente de las mejoras urgentes que necesita la red pública
En contra del concierto de la educación no obligatoria Cada euro público destinado a concertar el Bachillerato se detraerá directamente de las mejoras urgentes que necesita la red pública
No a la concertación del Bachillerato No encuentro ninguna justificación en la actualidad a los conciertos educativos. Podría entender que se concertara si la escuela pública no tuviera capacidad para acoger a todo el alumnado, pero no es el caso. Escucho con demasiada frecuencia la justificación de «libertad de elección de las familias». Pero no por repetir muchas veces algo lo dotas de veracidad: la libertad de elección existe. Pero si eliges la enseñanza privada deberías pagarla. Nadie se plantea cuando está enfermo tener la libertad de ir a la Quirón. Sabes que si quieres sanidad privada la tienes que pagar, ¿Por qué entonces creemos que hay que concertar la educación? Con todo el dinero público que se destina a la enseñanza privada podríamos mejorar, y mucho, la calidad de nuestra escuela pública. Por todo ello, considero que no solo se debe paralizar el concierto del Bachillerato sino que se deberían revisar el resto de los conciertos. Además, la inspección educativa debería controlar mejor a todos aquellos centros que reciben fondos públicos. Todos sabemos que los centros privados concertados cobran cuotas «voluntarias» a las familias. Dado que son empresas privadas, entiendo que su objetivo sea el beneficio económico y por ello obtengan dinero de la venta de material escolar, extraescolares, etc., pero es indecente que se cobren esas cuotas. En resumen, el dinero público debe ir destinado a los servicios públicos.
Bachillerato accesible para tod@s Considero que el Bachillerato debe mantenerse como una etapa educativa pública, accesible y de calidad para todo el alumnado. La educación pública debe garantizar que cualquier estudiante, independientemente de la situación económica de su familia, de sus circunstancias personales o del lugar donde viva, pueda continuar sus estudios y acceder a la modalidad de Bachillerato que necesite. En Aragón es especialmente importante garantizar una oferta pública suficiente también en las zonas rurales y evitar que las familias tengan que desplazarse o asumir costes adicionales para que sus hijos puedan estudiar. Considero que los recursos públicos deben priorizar el fortalecimiento de la red pública: aumentar y estabilizar las plantillas docentes, mejorar las instalaciones, ampliar la oferta de modalidades y garantizar una atención adecuada a la diversidad del alumnado. La concertación del Bachillerato podría suponer destinar recursos públicos a centros privados mientras existen necesidades y desigualdades que todavía deben resolverse en la educación pública. Por ello, considero prioritario invertir en la enseñanza pública y garantizar que el Bachillerato sea una opción accesible, de calidad y en igualdad de condiciones para todo el alumnado aragonés. La educación pública no solo ofrece formación: garantiza igualdad de oportunidades, cohesión social y el derecho de todos los jóvenes a construir su futuro, independientemente de dónde vivan o de los recursos económicos de sus familias.
Alegación / Opinión de una ciudadana A/A Departamento de Educación, Cultura Como ciudadana e integrante de la comunidad educativa, manifiesto mi total rechazo a la implantación de conciertos educativos en la etapa de Bachillerato en nuestra comunidad. El Bachillerato es una enseñanza postobligatoria y la red de institutos públicos de Aragón cuenta actualmente con plazas suficientes para absorber toda la demanda. Financiar aulas privadas con dinero público en esta etapa no responde a ninguna necesidad de escolarización, sino que resta recursos esenciales a la escuela de todos. Exijo que el presupuesto público se destine íntegramente a reforzar la educación pública en Aragón, priorizando: * Más personal especializado: Incremento de plantillas docentes y profesionales de atención a la diversidad (PT, AL y orientación). * Mejora de infraestructuras: Climatización de centros, actualización de equipamiento tecnológico y reforma de instalaciones antiguas. * Equidad territorial: Mantenimiento y fortalecimiento de la oferta pública en el medio rural. Los recursos públicos deben blindar la escuela pública, que es la única que garantiza la igualdad de oportunidades y la cohesión social en nuestro territorio.
Más recursos para la pública, no para nuevos conciertos CONCEPTO DE CONCIERTO EDUCATIVO: El concierto educativo nació como una medida excepcional para asegurar la escolarización cuando la red pública no podía atender toda la demanda. Sin embargo, esa circunstancia no concurre hoy en el Bachillerato Aragonés, por lo que mantener o extender la financiación pública de centros privados carece de una justificación objetiva suficiente. Por el contrario, los recursos disponibles deberían destinarse a reforzar la calidad, la equidad y la accesibilidad de la enseñanza pública, garantizando igualdad de oportunidades para todo el alumnado. ¿NECESIDAD REAL?: La concertación del Bachillerato no responde a una necesidad real del sistema educativo aragonés. En Aragón no existe un problema generalizado de falta de plazas públicas que justifique destinar millones de euros adicionales a financiar centros privados, mientras la red pública continúa afrontando necesidades de inversión, personal y recursos educativos. CONFUSIÓN: El principal argumento del Gobierno, basado en la continuidad del alumnado en los centros concertados, confunde un interés legítimo de determinadas familias con una obligación de financiación pública. La función de la Administración es garantizar una plaza educativa gratuita y de calidad para todos los estudiantes, algo que ya cumple a través de la red pública de Bachillerato. NO TODO VALE: La libertad de elección no puede interpretarse como el derecho a que todas las opciones privadas sean financiadas con fondos públicos. Si los recursos son limitados, la prioridad debe ser fortalecer la escuela pública, que es la única que garantiza el acceso universal, la equidad territorial y la cohesión social. Destinar nuevos fondos al Bachillerato concertado supone desviar recursos que podrían emplearse en mejorar instalaciones, reducir ratios o ampliar la oferta pública. CONSECUENCIAS SOCIALES: La expansión de los conciertos en etapas no obligatorias puede contribuir a una mayor segmentación social y educativa, debilitando el papel vertebrador de la escuela pública como espacio de convivencia e inclusión. Por todo ello, considero que la propuesta no responde al interés general y debe ser rechazada. Manifiesto mi rechazo a la concertación del Bachillerato ya que supone una desviación de recursos públicos hacia una etapa educativa que debe ser garantizada prioritariamente desde la red pública. Finalmente, deseo que el proceso de consulta pública abierto por el Gobierno de Aragón no se convierta en un mero trámite administrativo destinado únicamente a cumplir con las exigencias formales de la normativa. La participación ciudadana solo tiene sentido cuando las aportaciones realizadas por familias, docentes, organizaciones educativas y ciudadanos son analizadas y valoradas de manera real. Sin embargo, la firmeza con la que el Ejecutivo ha defendido esta medida desde el inicio, hace difícil albergar grandes expectativas sobre la influencia efectiva de dichas aportaciones en la decisión final. Ojalá nos equivoquemos y este proceso sirva verdaderamente para escuchar a la comunidad educativa; de lo contrario, la consulta pública correrá el riesgo de percibirse como un simple procedimiento formal para legitimar una decisión ya tomada.
No a los conciertos. El bachillerato ha de ser público para ser garante de la igualdad de oportunidades.
Concierto Bachillerato Vergüenza de política educativa que sólo busca deteriorar la Educación Pública, que es la de tod@s. La Pública no se vende, lucharemos por el derecho de la juventud a acceder a la formación indiferentemente de dónde nazca o en qué condiciones económicas.
No es libertad, es negocio y desigualdad Considero que la prioridad de las políticas educativas del Gobierno de Aragón debe ser el fortalecimiento de la red pública de enseñanza, como garantía del derecho universal a una educación de calidad, equitativa, inclusiva y accesible para toda la ciudadanía. La educación pública constituye el principal instrumento para garantizar la igualdad de oportunidades y la cohesión social. A diferencia de otros modelos de gestión, la red pública debe asegurar una escolarización universal, asumir la atención a la diversidad del alumnado y garantizar la prestación del servicio educativo en condiciones de igualdad, independientemente del origen social, económico o cultural de las familias. En un contexto como el actual, en el que se produce un descenso demográfico y, en determinadas zonas, existen plazas públicas suficientes para atender la demanda de escolarización, no parece justificado destinar recursos públicos al sostenimiento de plazas en centros privados mediante conciertos educativos cuando dichos recursos podrían dirigirse directamente a mejorar y reforzar el sistema público. Los recursos públicos son necesariamente limitados y deberían priorizar necesidades que actualmente afectan a numerosos centros públicos de Aragón: la reducción de ratios, el aumento de las plantillas docentes, una mejor atención al alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo, el incremento de profesionales de orientación y Pedagogía Terapéutica, la mejora y mantenimiento de las infraestructuras, la climatización de los centros y la dotación de recursos materiales y tecnológicos. La inversión educativa debería orientarse prioritariamente a garantizar que todos los centros públicos dispongan de los medios necesarios para ofrecer una educación de la máxima calidad. La disminución de la natalidad hace especialmente necesario revisar la planificación educativa desde una perspectiva de sostenibilidad y eficiencia. En lugar de mantener simultáneamente plazas públicas y concertadas allí donde no existe demanda suficiente para ambas redes, debería priorizarse la conservación y el fortalecimiento de la oferta pública. De lo contrario, se corre el riesgo de debilitar progresivamente determinados centros públicos mientras se mantienen artificialmente unidades concertadas financiadas con dinero público. La libertad de las familias para elegir un proyecto educativo no debe confundirse con una obligación de los poderes públicos de financiar con fondos públicos cualquier opción de titularidad privada. La existencia de centros privados forma parte de la libertad de creación de centros reconocida por nuestro ordenamiento jurídico, pero ello no implica que su financiación deba equipararse necesariamente a la de la red pública ni que los recursos públicos deban destinarse prioritariamente a su sostenimiento. La educación pública debe ser el eje vertebrador del sistema educativo aragonés. Es la única red cuya existencia y sostenimiento deben estar plenamente garantizados por los poderes públicos y la que permite asegurar de forma más efectiva el acceso universal a la educación, la equidad territorial y social y la atención a todo el alumnado. Por ello, se solicita al Gobierno de Aragón que priorice la inversión en la red pública de enseñanza y que no se concierten ni mantengan unidades concertadas cuando existan plazas públicas suficientes para atender la demanda existente. Defender y reforzar la educación pública significa garantizar una educación de calidad para todas las personas, independientemente de su origen, situación económica o circunstancias personales. Los recursos públicos deben tener como prioridad el fortalecimiento de aquello que es de todos y para todos: una escuela pública fuerte, inclusiva, democrática y adecuadamente financiada.
Falta de Recursos en la educacion publica En los dos últimos cursos (2024-2025 y 2025-2026), la educación pública aragonesa —y de forma singular la Educación Secundaria— arrastra un deterioro que combina varios planos: 1. Infrafinanciación estructural, certificada por el propio órgano fiscalizador autonómico: Aragón gasta por habitante menos que la media del resto de comunidades autónomas en educación, arrastra un déficit de financiación de cientos de millones de euros para sostener sanidad, educación y servicios sociales, y ha tenido que recurrir de forma recurrente a modificaciones presupuestarias de urgencia para cubrir infradotaciones del Departamento de Educación. 2. Profesorado: salarios entre los más bajos del Estado, pérdida sostenida de poder adquisitivo, alta interinidad —que la Cámara de Cuentas confirma que ha crecido en términos absolutos—, y unos cupos de profesorado que los sindicatos consideran insuficientes tanto en la negociación anual de plantillas como de cara a la reducción de horario lectivo (de 25 a 23 horas semanales). 3. Ratios por aula: pese a que la normativa aragonesa fija topes por etapa, existen mecanismos de incremento excepcional (hasta un 10% adicional) que en la práctica elevan el número real de alumnos por clase, especialmente en las comarcas centrales y en los cursos con mayor presión de matrícula. 4. Mantenimiento de infraestructuras: un parque de centros de "elevada antigüedad" que arrastra, en palabras del propio Departamento de Educación, un "déficit estructural de mantenimiento... durante décadas", con actuaciones recientes de carácter urgente y puntual que conviven con un problema de fondo no resuelto. Dados esta falta de recursos dedicar recursos que no son necesarios parece un despilfarro del dinero publico
Conciertos educativos Estoy en contra de cualquier concierto de la educación pública. El dinero público tiene que ser destinado a ello. Y una educación pública y de calidad es el pilar fundamental en la lucha contra las desigualdades sociales. No al concierto del bachillerato y 0-3 años
Concertación Bachillerato Buenos días. Puesto que intuyo que muchas aportaciones irán dirigidas a las razones por las que no concertar el Bachillerato, además de mis dudas que atiendan todas, me voy a permitir una reflexión acorde. Liderar o dirigir una ciudad no es tarea sencilla porque nunca contentaremos a todos/as, pero es una responsabilidad enorme cuyas medidas y decisiones deben ir dirigidas a la ciudadanía con sentido común, indagación, análisis y adecuación. Los pilares de una sociedad se basan en la sanidad y la educación y precisamente las estamos descuidando, abandonando el servicio público que siempre ha sido de altísima calidad en detrimento de las empresas privadas/concertadas. Una ciudad, una sociedad con buenos cimientos y servicios públicos prospera y perdura sin importar los colores políticos. El dinero que se dedicaría a la escuela concertada es muy necesario en la pública. Hay colegios e institutos que se caen literalmente las paredes, los techos, no cuentan con sistemas de ventilación o electricidad de calidad y un larguísimo etcétera. No podemos descuidar y abandonar así a nuestros zaragozanos/as más jóvenes. El dinero es NECESARIO en estos centros. Por favor, escuchen y hagan crítica constructiva sobre sus decisiones que nos afectan a todos y pueden marcar una sociedad.
No al concierto del bachillerato Los estudios de bachillerato no son obligatorios. La escuela pública puede satisfacer actualmente la demanda para estos estudios, ya que cuenta con suficientes plazas. Por lo cual no se justifica que el dinero previsto se destine a centros privados. Ese dinero público es necesario invertirlo en mejorar las instalaciones de los centros públicos y en personal para atender las necesidades del alumnado.
Regulación conciertos educativos Considero que esta medida es absolutamente innecesaria, ya que existen plazas de bachillerato de sobra en la educación pública para atender las necesidades de todo el alumnado, y destinar millones de euros a crear más plazas en la educación concertada es malgastar los recursos públicos. Este dinero debería destinarse a cualquier otro fin que sea positivo para la ciudadanía, como mejorar las condiciones de la educación pública o de la sanidad.
No a los conciertos Los docentes de la pública estamos viendo la fuga de alumnado a la concertada para evitar estar con población en desventaja socioeducativa. Sin embargo, en la pública se queda la mayor parte de ACNEAES, lo cual está generando colegios gueto y un desbordamiento de nuestros recursos. La libertad de elección de las familias no debería ser para evitar que sus hijos e hijas estén con alumnado vulnerable, mientras estos en la pública son atendidos porque la concertada les cierra las puertas.
Segregación Los conciertos educativos son una medida arcaica, segregadora y derrochadora de dinero. Pudieron tener su función en los años ochenta del siglo pasado pero actualmente no tienen ningún sentido. El red pública puede absorber y acoger todo el alumnado que necesite una educación obligatoria. Los mejores profesionales están en la enseñanza pública. Hay plazas en el bachillerato de la República para evitar que se concierte esta etapa. Y sobre todo y fundamental es que se crean guetos en determinadas zonas de la región que aumentarán la brecha social. En resumen, la regulación tendría de consistir en que la enseñanza concertada fuera una subsidiaria de la enseñanza pública y solamente se utilizará para los casos en los que no hubiera plazas en la enseñanza pública. Cualquier otro tipo de regulación es un insulto a la lógica a nivel social, económico y laboral.
No a los conciertos educativos La concertación del bachillerato es una medida innecesaria por los siguientes motivos: 1. Capacidad de absorción de la red pública: No existe una necesidad real de plazas que justifique financiar el Bachillerato privado. Los institutos públicos de Aragón disponen actualmente de miles de vacantes libres, por lo que el sistema público tiene capacidad de sobra para asumir a todo el alumnado de esta etapa sin coste añadido. Si en alguna localidad hicieran falta plazas, el Gobierno de Aragón se tendría que ir planteando la manera de crear más plazas públicas, incluso si es necesario, hacer nuevos centros. 2. Financiación injustificada frente a la falta de recursos: Se pretenden destinar millones de euros de dinero público a empresas privadas y centros religiosos mientras la administración alega constantemente "falta de presupuesto" para atender las carencias del sistema público. Con ese dinero se podrían realizar mejoras urgentes en las infraestructuras de los institutos, ingresar los libramientos en fecha, renovar equipamientos, contratar más profesorado, bajar las ratios y dotar de más recursos a la orientación y atención a la diversidad. 3. Debilitación deliberada de la red pública: Extender los conciertos al Bachillerato supone un trasvase ideológico y económico que debilita la red pública. El dinero de los ciudadanos debe invertirse en blindar el sistema que es de todos y todas, y no en asegurar los beneficios o el mantenimiento de centros privados con fondos públicos. 4. Segregación socioeconómica y quiebra de la equidad: Subvencionar plazas privadas no garantiza la gratuidad real debido al cobro de cuotas complementarias. Esto fomenta la exclusión de las familias con menos recursos y rompe el principio de equidad, utilizando el dinero público para segregar al alumnado en lugar de garantizar la cohesión social a través de la escuela pública. Esto sí que debería investigarse y suprimir los conciertos existentes en aquellos centros que las cobran, es decir, prácticamente en el 100%.
Gestionar dinero público Los conciertos educativos fueron una concesión de dinero público que se llevó a cabo en el pasado para garantizar plazas para todo el alumnado. Hoy en día sobran muchas plazas en la escuela pública tanto en bachillerato como en la ESO, por lo que concertar el bachillerato no solamente es innecesario sino que está dejando sin financiación a escuelas e institutos públicos. En mi opinión sería un motivo de denuncia por presunta malversación de fondos públicos contra los gestores que efectúen dicho concierto. Las autoridades tienen la obligación de hacer un uso responsable de los recursos que gestionan y deben hacerlo en beneficio de la mayoría.
No al concierto del Bachillerato Considero innecesaria la concertación de esta etapa educativa ya que no es obligatoria y además hay plazas suficientes en los centros públicos. Por otra parte, en los centros públicos existen muchas carencias que no se están subsanando, tanto a nivel de infraestructuras como de personal,y si el dinero público se destina a otros fines, la situación para los centros públicos no hará más que empeorar. Entiendo que haya familias que prefieran un centro concertado para la educación de sus hijos,pero no tenemos por qué pagarlos entre todos los ciudadano,máxime existiendo otras opciones educativas.
Concierto educativo Estoy en contra de extender el concierto educativo al Bachillerato en Aragón. Considero que, antes de destinar más fondos públicos a financiar plazas en centros privados, debería garantizarse una inversión suficiente en la red pública, especialmente en ámbitos que siguen necesitando recursos: reducción de ratios, atención a la diversidad, orientación, apoyos educativos, infraestructuras y estabilidad de las plantillas. El Bachillerato es una etapa postobligatoria y, si existe oferta pública suficiente para atender la demanda, no considero justificado dedicar recursos públicos a concertar nuevas plazas privadas. La libertad de elección de centro es importante, pero no debería confundirse con el derecho a que cualquier elección privada sea financiada con fondos públicos. Entiendo el argumento de las familias cuyos hijos han cursado toda su escolaridad en un centro concertado y desean continuar allí el Bachillerato. Sin embargo, creo que la respuesta debería pasar por garantizar que ningún alumno deje de estudiar Bachillerato por razones económicas, reforzando para ello las becas, ayudas, transporte o residencia cuando sean necesarios, en lugar de ampliar de manera generalizada los conciertos. En un contexto de recursos limitados, la prioridad debería ser fortalecer una red pública de calidad, suficientemente dotada y capaz de garantizar la igualdad de oportunidades de todo el alumnado, con independencia de su situación económica o del centro del que proceda. Por estos motivos, considero que la ampliación de los conciertos educativos al Bachillerato no debería ser una prioridad de la política educativa de Aragón.
Concertación Concertación absurda. Gasto de dinero público en enseñanza NO obligatoria, dejando de lado lo centros públicos invirtiendo menos cada año en ellos. Es una auténtica vergüenza.
No a los conciertos educativos Los recursos públicos destinados a educación deben reforzar y mejorar la red pública, no financiar la enseñanza privada. Cuando existen plazas suficientes en los centros públicos para atender la demanda, no hay una razón de interés general que justifique mantener o ampliar conciertos con centros privados. Esto resulta especialmente evidente en el caso del Bachillerato, donde existe una amplia oferta pública. No tiene sentido destinar recursos a concertar plazas que la red pública puede asumir. Además, la educación pública desempeña una función esencial de cohesión social y territorial, especialmente en el medio rural, donde garantiza la escolarización y contribuye a mantener vivos los pueblos. La planificación educativa debería priorizar la consolidación y mejora de estos centros antes que destinar recursos a la enseñanza concertada. Por todo ello, considero que el futuro Decreto debe limitar y reducir progresivamente los conciertos educativos, priorizando de forma clara la financiación, mejora y consolidación de la red pública.
No a los conciertos, Es una medida innecesaria, el dinero público debe de ser para sufragar una educación pública, que carece de una accesibilidad universal, de una climatización adecuada, equipos informáticos, mobiliario y espacios acordes a los usos. En cuanto a los recursos humanos carece de auxiliares para todos los alumnos que lo precisan y los docentes tiene mucha inestabilidad laboral debido a las interinidades.
Dinero público para la pública No a dar dinero a empresas privadas para bachillerato. Tampoco me gusta que se de ni para aulas de 2 años ni para Sanidad privada
No al concierto del bachillerato Es una medida innecesaria totalmente. El que quiera un bachillerato Católico que lo pague. Lo público no puede gastarse en la iglesia, que bastante se llevan ya del Estado. El dinero público es para invertirlo en la pública. Que los concertados creen becas para sus feligreses y así todo arreglado, pero a la pública dinero público y a la concertada.... Debería de dejar de existir, tendría que ser público o privado. Creo que el sistema de los concertados ya está obsoleto. Lo religioso que lo pague la iglesia, que desde luego, dinero no le falta.
Concertar Bachillerato No me parece una medida justa para las familias de clase media. Se creará una brecha importante entre el alumnado y una guerra innecesaria de entre público y privado
En contra del concierto del Bachillerato Actualmente, el sistema educativo español solamente contempla como obligatoria la educación correspondiente a las etapas de primaria y de secundaria; las cuales están incluidas dentro del denominado concierto educativo. La intención del actual gobierno autonómico de extender el concierto a la etapa de Bachillerato, únicamente se debería contemplar en un caso de una imposibilidad de la red pública de acoger a todo el alumnado que quisiera cursar estudios postobligatorios. Un escenario que a día de hoy, no se produce en absoluto. Además, la inversión requerida para este proceso de concertación se podría destinar a medidas que beneficiarían a las dos redes, como son la bajada de ratios, aumento en la contratación de docentes para tratar adecuadamente las necesidades educativas del alumnado, mejora o adecuación de las instalaciones en los centros educativos de titularidad pública…entre otras. El menor “coste” por plaza en la escuela concertada no debería funcionar como una autorización para justificar esta medida. La necesidad y la demanda social ajustada a todo el territorio aragonés, es lo que debería primar en esta cuestión.
Administración pública y educación pública. El dinero público es para sufragar una educación pública muy necesitada de mejoras, para la sanidad pública, para combatir el calentamiento, para mejorar la Justicia y los cuerpos de seguridad, para políticas sociales, para residencias públicas donde se cuide a nuestros mayores cuando ya no pueden por si solos, para prevenir y sofocar incendios, etc, etc, etc. No es para subvencionar colegios privados y menos si nuestras/os jóvenes tienen plazas aseguradas en la educación pública. El lobo no puede cuidar del rebaño. Necesitamos pastores. Quién nos iba a decir que los administradores de lo público se aprovecharían de su posición para favorecer sus negocios e intereses…
Mejorar programas formativos en Centros Públicos vs. desplazar recursos Sería de mayor interés mejorar los programas formativos en Centros Públicos para motivar a familias y profesorado, en vez de desplazar recursos hacia Centros de élite para ciudadanía de élite. Por ejemplo, mejorar los laboratorios de ciencias, reacondicionar aulas para el trabajo en equipo y el desarrollo de competencias transversales, mejorar la competencia lingüística y humanística del alumnado, promover intercambios con centros de otros países... El Gobierno de Aragón debería transmitir con datos la necesidad real del concierto educativo en Bachillerato, ya que en su portal de transparencia no se describe una oferta insuficiente de plazas para la demanda actual de alumnado, incluso en las capitales de provincia, y la proyección de la natalidad en los próximos años tampoco justifica ese aumento de la oferta.
Dinero público para la enseñanza pública La escula pública tiene necesidades que no están siendo atendidas por el gobierno de la comunidad. El dinero del estado debe invertirse en la escuela pública.
Contrario al concierto educación Totalmente en desacuerdo. Todas las plazas deben ser públicas y la financiación debe de ser para la educación pública. No se debe financiar con dinero público empresas privadas en educación
Concierto del bachillerato Creo que la enseñanza debe ser pública y de calidad en todos sus niveles, para lo que es necesario que se les dote de recursos suficientes.
Que se concierte el bachiller Es una buena opción para las familias y para que la gente tengan ganas de seguir estudiando
Dinero público para la educación pública El dinero público debe destinarse a la enseñanza pública. Concertar no es la solución y menos dar dinero ha entidades privadas que han hecho de la educación su negocio. La educación pública carece de muchos recursos (materiales y de personal). Aquel que quiera ese tipo de educación que lo pague pero no con el dinero público
Rechazo a los conciertos de enseñanzas postobligatorias Pienso que dedicar recurso públicos para cubrir servicios que pueden ser cubiertos por organismos públicos a entidades privadas afines es un financiación irregular de amiguetes. Gastar dinero cuando no necesario no se puede justificar con el hecho de ser una promesa electoral, no deja de ser un chanchullo como tantos otros que critican.
Dinero público para la pública En la escula pública tenemos carencias que no están siendo resueltas por el gobierno de la comunidad. El dinero público debe gastarse en la escuela pública.
Dinero público para la escuela pública Concertar un etapa educativa post obligatoria es desviar dinero público a empresas privadas. Es este caso es pagar dos veces por el mismo servicio que ya se da en la escuela pública. Habiendo plazas más que suficientes para cubrir está necesidad educativa sería despilfarrar dinero público y entregarlo a quien no lo necesita. Los impuestos deben ir destinados a la mejora de los servicios públicos, en el tema de educación pública se debe invertir muchísimo más.
Limitación de los conciertos educativos y exclusión del Bachillerato Considero que los recursos públicos destinados a educación deben dirigirse prioritariamente a garantizar, mantener y mejorar los servicios educativos públicos. La Administración tiene la responsabilidad de asegurar una red pública suficiente, accesible, inclusiva y de calidad, capaz de garantizar el derecho a la educación en condiciones de igualdad. La financiación pública debe servir, por tanto, para reforzar los centros públicos, sus plantillas, sus infraestructuras, sus recursos y la oferta educativa necesaria. No considero adecuado que se destinen fondos públicos a financiar enseñanzas impartidas por centros privados cuando esas enseñanzas pueden y deben ser garantizadas directamente por la red pública. Esta consideración resulta especialmente relevante en el caso del Bachillerato, al tratarse de una etapa postobligatoria. Por ello, propongo que el futuro Decreto excluya expresamente el Bachillerato de las enseñanzas susceptibles de concierto educativo, sin excepciones, y que no permita la concesión, renovación, ampliación o modificación de conciertos para esta etapa. Asimismo, la planificación educativa debería tener como objetivo prioritario garantizar los servicios educativos mediante una red pública suficiente y de calidad, evitando que la financiación de centros privados sustituya o limite la inversión necesaria en la enseñanza pública. La libertad de las familias para elegir un centro privado debe respetarse, pero dicha elección no implica que el coste de una enseñanza privada deba ser asumido por el conjunto de la ciudadanía mediante fondos públicos. Por todo ello, solicito que el futuro Decreto establezca una política de conciertos restrictiva y sometida al interés general, que priorice inequívocamente la financiación y el fortalecimiento de la educación pública y excluya el Bachillerato del régimen de conciertos.
Regulación conciertos educativos DINERO PÚBLICO PARA LA EDUCACIÓN PÚBLICA. SE ESTÁ DESMANTELANDO LA EDUCACIÓN PÚBLICA CON LA EXCUSA DE LA LIBERTAD DE LAS FAMILIAS. SE ESTÁN RECORTANDO RECURSOS PERSONALES, MATERIALES SIN NECESIDAD, PARA DARLE MAS RECURSOS A UNA EDUCACIÓN CONCERTADA QUE NI LO NECESITA. NO AL CONCIERTO EDUCATIVO. VIVA LA EDUCACIÓN PÚBLICA
Dinero público para la pública La educación pública en Aragón se enfrenta a carencias estructurales graves, como la falta de recursos materiales y de profesorado especializado, especialmente en la atención a la diversidad y al alumnado con necesidades educativas especiales, necesidades que el sistema actual no logra cubrir. La educación pública precisa de medios y profesores —especialmente en la cuestión mencionada— y eso no va a conseguirse con los conciertos de bachillerato en la privada. Además, existen plazas sobrantes en el bachillerato de la pública, por lo que no existe una necesidad real de creación de nuevas plazas concertadas. La tendencia no debería ser el trasvase de fondos públicos a la privada —mayoritariamente religiosa— cuando la pública tiene carencias y la privada no presta servicio allí donde no hay negocio (pueblos). El camino es el contrario: se debería avanzar de manera progresiva hacia la eliminación de los conciertos educativos, no solo en el bachillerato que se pretende, y establecer que cualquier mantenimiento de centros educativos privados sea asumido de manera exclusiva por quienes demandan esos centros, sin apoyo de fondos públicos. Además, es evidente la carga ideológica del concierto, que no busca el interés general, que es la norma básica de cualquier actuación política. Cualquier concierto va, directamente, en contra de la enseñanza pública, de la cual el Gobierno de Aragón es gestor, responsable y custodio.
Dinero público para los conciertos educativos DINERO PÚBLICO PARA LA EDUCACIÓN PÚBLICA. SE ESTÁ DESMANTELANDO LA EDUCACIÓN PÚBLICA CON LA EXCUSA DE LA LIBERTAD DE LAS FAMILIAS. SE ESTÁN RECORTANDO RECURSOS PERSONALES, MATERIALES SIN NECESIDAD Y SIN VERGÜENZA PARA DARLE MAS RECURSOS A UNA EDUCACIÓN CONCERTADA QUE NI LO NECESITA. NO AL CONCIERTO EDUCATIVO. VIVA LA EDUCACIÓN PÚBLICA
Concertación Centros Educativos Los Gobiernos, que no consejos de administración, sino gestores d elo común, han de disponer y proceder en torno a lo público ya que la financiación es de la ciudadanía y ya de revertir en la misma. Creo que no procede concertar una vía pos obligatoria de la enseñanza sino reforzar y completar los centros educativos públicos donde hay plazas y profesionales seleccionados por la propia administración pública en sus procesos de selección públicos
Dinero público para la pública Concertar el bachillerato y las enseñanzas de 0 a 3 supone una medida que perjudica a la escuela pública al desviar los fondos que solamente han de ser derivados hacia los centros públicos que sin discriminación y gestionados por funcionariado público que accede libremente, garantizan a todo estudiante una formación de calidad en igualdad de oportunidades. Así, los centros públicos atienden a todos los estudiantes sin importar su contexto socioeconómico, su etnia, su religión, su género y sus capacidades. La concertada debería ser totalmente PRIVADA, puesto que surgió en un contexto de falta de medios y centros públicos y una alta demanda de población. En cambio, en la actualidad hay PLAZAS VACÍAS en centros públicos, demostrando que la oferta es suficiente como para no tener que desviar unos fondos ya de por sí escasos para la escuela pública. Además, con el concierto educativo se está equiparando a los centros concertados que contratan según sus propios criterios a los profesionales docentes y seleccionan a su vez al alumnado que admiten. Esto supone un golpe para la educación que ha de ser de toda la ciudadanía pagada con sus impuestos.
NO al concierto de bachillerato Concertar el Bachillerato en Aragón significa tomar una decisión política muy clara: destinar dinero público a financiar una oferta privada mientras nuestros institutos públicos siguen reclamando más recursos, mejores plantillas, ratios razonables y una atención adecuada a la diversidad. No necesitamos ampliar los conciertos. Necesitamos cuidar lo que ya tenemos y, demasiadas veces, dejamos deteriorarse. Necesitamos institutos públicos fuertes, capaces de ofrecer un Bachillerato de calidad independientemente de que el alumnado viva en Zaragoza o en un pequeño municipio del medio rural aragonés. Cada euro destinado a crear nuevos conciertos es un euro que podría emplearse en reforzar la educación pública: contratar profesorado, mantener grupos, ampliar optativas, mejorar instalaciones, atender al alumnado que más lo necesita o garantizar que estudiar Bachillerato siga siendo posible también allí donde mantener un grupo no resulta «rentable». La educación pública no selecciona dónde merece la pena estar. Vertebra el territorio, garantiza oportunidades y pertenece a todos. Por eso, antes de financiar con dinero público nuevas plazas privadas, Aragón debe comprometerse con sus propios centros. No queremos una educación pública que simplemente sobreviva mientras se amplían los conciertos. Queremos una educación pública cuidada, financiada y defendida. El dinero público debe servir, primero, para fortalecer la educación pública.
No a la concertación de Bachillerato Cuando se creó la concertación, existía una necesidad real debido al número de alumnos y a la falta de plazas en los centros públicos. Sin embargo, la situación actual es diferente: hay menos alumnos que quieren cursar Bachillerato y plazas disponibles en los centros públicos. En este contexto, los fondos del Gobierno de Aragón deberían destinarse a reforzar la escuela pública y garantizar una educación de calidad para todos. Por todo ello, rechazo rotundamente la concertación y defiendo un futuro de calidad para la escuela pública, la de todos.
Concertación bachillerato NO CON MIS IMPUESTOS La enseñanza pública debe ser prioritaria. El argumento de la libertad de elección de centro educativo para financiar a centros privados es tramposo y falso. Eso no es libertad, es financiar lo privado a costa de lo público y de los impuestos de todos. El que no quiera enseñanza pública, que haga uso de su libertad y que se la pague
Oposición a la concertación del Bachillerato La concertación del Bachillerato no tiene ningún sentido en cuanto a eficiencia de gestión de recursos públicos, más allá de contentar a unos pocos que buscan la segregación y exclusión de una parte de la sociedad. Esta decisión afecta directamente a la educación pública en beneficio de la privada. Quien busque otro modelo educativo distinto al público en una etapa no obligaria que se lo pague, no se pueden emplear recursos públicos para crear modelos segregadores. Esta postura va en detrimento de la igualdad de oportunidades por la que se lucha a través de un modelo público. Además, se trata de un desvío de fondos públicos hacia el negocio privado, existiendo plazas suficientes en los institutos públicos. La educación pública es inversión de futuro y es ahí donde deben garantizarse las plazas necesarias.
Postura de oposición rotunda a la concertación del Bachillerato. Esta decisión política y monetaria secundada por un gobierno centrado en intereses económicos y no en los de su ciudadanía afecta directamente a la inversión en educación en detrimento de la escuela pública de todos y para todos (no solo para un sector elitista y claisista). Se trata de un modelo que prioriza la privatización encubierta a través del dinero público, atacando directamente la igualdad de oportunidades y buscando crear instituciones educativas segregadoras. Además, es un despilfarro de los impuestos y una gestión nefasta de los recursos económicos del erario público, dado que existen plazas suficientes en los institutos públicos para proporcionar una educación de calidad en estos centros. 20 millones destinados al negocio privado-concertado no son cualquier cosa. La educación pública es inversión de futuro, no un negocio a través de los impuestos de toda la ciudadanía.
Apoyo a la educación concertada también en la educación de Bachillerato Actualmente para acceder a formación del Ministerio de Trabajo, también se requiere el Título de Bachillerato como mínimo, lo cual se debería incluir en enseñanza obligatoria. Gracias
Bachillerato Concertado A favor de concertar el bachillerato. Gestiona mejor los recursos existentes, ahorra gasto de creacion de nuevos institutos publicos totalmente innecesarios. Teniendo ya instalaciones concertadas medio vacias. Por la libertad y el compromiso con toda la ciudadania.
Concertar ión bachillerato NO Pagamos impuestos por una enseñanza pública de calidad. La concertada debe ser subsidiaria. No quiero mis impuestos para la concertada. La libertad de enseñanza está muy bien pero para el que se la quiera pagar.
Bachillerato concertado La educación concertada en España ha sido un apoyo fundamental y necesario. Es mucho más barata que la pública. Debemos convivir los dos modelos juntos. Hay espacio para todos. No somos enemigos. Todos queremos el bien de los alumnos y unas educación de calidad. Pero hay personas que buscamos una educación de calidad y con valores cristianos. Por qué hay que negárselo si no disponen de medios para pagarlo?? Estas personas también pagan sus impuestos. No tienen derecho a elegir la educación que quieren para sus hijos?? Y no se trata de calidad académica sino de valores inculcados. Creo que hay que perder el miedo a dar libertad de elección real a todos
No a los conciertos educativos La escuela pública está en déficit absoluto de recursos, personales y económicos, lo que supone una pérdida en la calidad educativa. Además, los centros públicos que ofertan plazas en bachillerato y 0-2 años estarían en riesgo de completar sus vías, por lo que el concierto es totalmente innecesario e injustificado, además que hay centros públicos que llevan años demandando este tipo de niveles educativos y se han denegado año tras año. El dinero público debe invertirse con responsabilidad y por los ciudadanos que pagamos nuestros impuestos. La escuela pública es el pilar de nuestra civilización.
Concierto Educativo No considero necesario el concierto educativo en bachillerato. El sistema publico debe garantizar las plazas necesarias
Conciertos educativos Estoy totalmente en desacuerdo con el pretendido concierto del bachillerato con centros privados en Aragón. Soy completamente partidario de una educación pública de calidad que debe ser adecuadamente financiada con presupuestos públicos.
APORTACIÓN CONCIERTO BACHILLERATO En relación con la consulta que plantean para regular el concierto del bachillerato, deberían de tener en cuenta que mientras suceda como ahora mismo que hay plazas suficientes en la escuela pública para cubrir las necesidades del alumnado de bachillerato, no se debería de utilizar ninguna partida presupuestaria para abrir aulas concertadas de Bachillerato. Mientras haya institutos públicos con espacio y aulas suficientes para abarcar al alumnado que ha elegido centros privados hasta la ESO, no es lógico que se quiera invertir dinero(muy necesario para cubrir las muchísimas necesidades de los centros públicos: falta de personal, instalaciones obsoletas, etc) en fomentar la actualización de centros semiprivados. Ya de por sí, el modelo de escuela concertada es un sinsentido. Las familias que quieran y puedan pagar un privado, están en su libertad de hacerlo pero que se aporte dinero del ciudadano para centros que ni son públicos ni son privados en los que las familias siguen pagando por todo lo único que fomenta es el detrimento de los centros públicos que podrían disponer de los muchos recursos(muy necesarios) que se destinan a estos híbridos. Por tanto, regulen lo que quieran pero en el artículo primero establezcan: "Solo en el caso de que no haya suficientes plazas para el alumnado que viene de la concertada a la pública en bachillerato, se destinará dinero para que se pueda cursar en centros concertados". Si se quieren ahorrar el Decreto, pueden hacerlo y trabajar en otras cosas porque plazas habrá siempre.
Bachillerato concertado Creo que es fundamental que se concierte el bachillerato para que exista una libertad real de elección de opción educativa y religiosa para nuestros hijos. Soy madre separada con 4 hijos, cristiana, católica y me va a resultar muy complicado que mis hijos sigan sus estudios en centros concretamos católicos si no existe concierto. Deberían escuchar a todos los ciudadanos y no solo a los profesores de los centros públicos que tampoco creo que vayan a salir tan perjudicados. Y yo soy una de ellos. Creo que la libertad de elección es la base de cualquier población democrática.
Dinero público para la pública. El concierto de bachillerato es algo innecesario. Existen plazas suficientes en la escuela pública para todas y todos, ese dinero se debe destinar a mejorar las instalaciones de los colegios e institutos públicos, por ejemplo. Si se destinan fondos públicos a que un alumno pueda cursar Bachillerato en un determinado colegio privado, mientras existen plazas gratuitas en institutos públicos, el dinero público está financiando la elección de un centro privado, no una necesidad de escolarización que de otro modo quedaría sin cubrir. No es que el Bachillerato privado no pueda ser concertado. Es que el concierto no debería justificarse simplemente porque exista un centro privado que quiera ofrecerlo. Existen plazas suficientes en la red pública. No existe una necesidad de escolarización que requiera estos fondos públicos.
Pero, ¿qué broma es esta? Un concierto en Bachillerato,¿con todas las carencias críticas a las que se ve sometida la educación publica? ¿Con todas las necesidades que tiene la escuela pública? ¿Con todas las plazas a disposición de la sociedad aragonesa, que ofrece la enseñanza pública? ¿Con todo el saber hacer y la dedicación de docentes que han aprobado una oposición? Pero, ¿qué pretenden, para qué porcentaje de población gobiernan? Ya hay un proceso sangrante de privatización en otros ámbitos de la educación. ¿También necesitan asaltar el bachillerato?
No al concierto de Bachillerato En ejercicio de mi derecho a la participación ciudadana en el procedimiento de elaboración normativa, realizo las siguientes APORTACIONES Y ALEGACIONES:Prioridad absoluta de la financiación de la educación pública: Expreso mi total disconformidad con el incremento o mantenimiento de la asignación de fondos y dinero público hacia la educación concertada mientras existan deficiencias estructurales, materiales y de personal en la red de centros públicos de la Comunidad Autónoma. La inversión pública debe garantizar primero la excelencia de la escuela pública, que es de todos y para todos.Subsanación de carencias en los centros públicos: Considero prioritario que los recursos de la administración se destinen a resolver necesidades urgentes de la escuela pública como:Ejecutar un plan integral de mantenimiento y mejora de las infraestructuras escolares.Instalar y climatizar adecuadamente las aulas (sistemas de aire acondicionado/ventilación) para adaptarlas a las olas de calor climáticas.Reducir las ratios de alumnos por clase para mejorar la calidad de la enseñanza y la atención personalizada.Dotar a cada aula de suficientes profesores y docentes de apoyo para atender la diversidad y las necesidades educativas especiales.Oposición frontal a los conciertos en Bachillerato: Manifiesto mi rechazo absoluto a la extensión o regulación de conciertos educativos en las etapas postobligatorias, concretamente en el Bachillerato. La red pública tiene capacidad y debe ser fortalecida para absorber esta demanda. Concertar el Bachillerato es una medida totalmente innecesaria que desvía recursos esenciales y profundiza la brecha de la segregación escolar.Por todo lo expuesto, SOLICITO que se tengan por presentadas estas aportaciones en el marco de la consulta pública previa y que se tomen en consideración para la redacción final del proyecto de Decreto, priorizando de forma nítida y exclusiva el blindaje de la escuela pública aragonesa.
No hay necesidad de concierto alguno Hay suficientes plazas en los IES públicos para la población de Aragón. El concierto no es ninguna necesidad social. Dinero público para la pública, es necesario invertir más dinero en los presupuestos de funcionamiento de centros, reparación de goteras, infraestructuras, etc.
Concierto bachillerato Me parece totalmente innecesario que concierten plazas de bachillerato habiendo plazas más que suficientes en la pública. Más cuando la escuela pública tiene los déficits que tiene. ES COMPLETAMENTE INNECESARIO
Oposición a concertación de bachillerato Me pongo a la concertación del bachillerato. Dinero público para la escuela pública.
Dinero de la publica para la pública El dinero destinado a la escuela pública debe de ser usado única y exclusivamente para la PÚBLICA. Hay muchos déficits que cubrir y muchas mejoras que realizar en la escuela pública. Nada de destinar el dinero de la pública a la concertada.
No existencia de necesidad social de concierto educativo niveles no obliga. Gobierno de Aragón Inicio Participación Consultas públicas Consulta Pública previa para elaborar el proyecto de Decreto por el que se regula el régimen jurídico de conciertos educativos en la Comunidad Autónoma de Aragón Aportaciones Aportaciones recibidas en la Consulta Pública previa: Regulación conciertos educativos Ver todo Mostrando 1 al 9 de 9 resultados Aportación sobre Aportación Documento adjuntado Prioridad: educación pública de calidad Manifiesto mi oposición rotunda a la concertación del Bachillerato en Aragón. En un contexto en el que la educación pública presenta carencias evidentes de personal, recursos e infraestructuras, no considero justificable destinar fondos públicos a financiar enseñanzas que pueden ser atendidas por la propia red pública. La prioridad debería ser fortalecer y mejorar la educación pública, garantizando unas condiciones dignas y de calidad en todos los centros. Es necesario aumentar las plantillas, reducir ratios, dotar a los centros de recursos educativos actualizados, mejorar y mantener sus instalaciones y abordar de forma urgente las carencias de climatización que todavía sufren colegios e institutos de la escuela pública. Esta situación es especialmente preocupante en la escuela rural, que desempeña una función educativa y social fundamental para mantener vivos nuestros pueblos y garantizar la igualdad de oportunidades con independencia del lugar de residencia. Mientras existen centros rurales que necesitan más recursos, personal e inversiones para poder ofrecer una educación de calidad, resulta difícil entender que se plantee ampliar la financiación pública de centros privados mediante conciertos de Bachillerato. Los recursos públicos son limitados y deben dirigirse prioritariamente a garantizar y mejorar el servicio público educativo. Antes de concertar nuevas enseñanzas, considero imprescindible invertir en la red pública existente, reforzar especialmente la escuela rural y asegurar que todos los centros públicos de Aragón dispongan de personal suficiente, instalaciones adecuadas, climatización y recursos actualizados. Por todo ello, solicito que no se proceda a la concertación del Bachillerato y que los recursos públicos se destinen a fortalecer una educación pública de calidad, inclusiva, equitativa y accesible para todo el alumnado aragonés.
Prioridad: educación pública de calidad Manifiesto mi oposición rotunda a la concertación del Bachillerato en Aragón. En un contexto en el que la educación pública presenta carencias evidentes de personal, recursos e infraestructuras, no considero justificable destinar fondos públicos a financiar enseñanzas que pueden ser atendidas por la propia red pública. La prioridad debería ser fortalecer y mejorar la educación pública, garantizando unas condiciones dignas y de calidad en todos los centros. Es necesario aumentar las plantillas, reducir ratios, dotar a los centros de recursos educativos actualizados, mejorar y mantener sus instalaciones y abordar de forma urgente las carencias de climatización que todavía sufren colegios e institutos de la escuela pública. Esta situación es especialmente preocupante en la escuela rural, que desempeña una función educativa y social fundamental para mantener vivos nuestros pueblos y garantizar la igualdad de oportunidades con independencia del lugar de residencia. Mientras existen centros rurales que necesitan más recursos, personal e inversiones para poder ofrecer una educación de calidad, resulta difícil entender que se plantee ampliar la financiación pública de centros privados mediante conciertos de Bachillerato. Los recursos públicos son limitados y deben dirigirse prioritariamente a garantizar y mejorar el servicio público educativo. Antes de concertar nuevas enseñanzas, considero imprescindible invertir en la red pública existente, reforzar especialmente la escuela rural y asegurar que todos los centros públicos de Aragón dispongan de personal suficiente, instalaciones adecuadas, climatización y recursos actualizados. Por todo ello, solicito que no se proceda a la concertación del Bachillerato y que los recursos públicos se destinen a fortalecer una educación pública de calidad, inclusiva, equitativa y accesible para todo el alumnado aragonés.
Prioridad: educación pública de calidad Manifiesto mi oposición rotunda a la concertación del Bachillerato en Aragón. En un contexto en el que la educación pública presenta carencias evidentes de personal, recursos e infraestructuras, no considero justificable destinar fondos públicos a financiar enseñanzas que pueden ser atendidas por la propia red pública. La prioridad debería ser fortalecer y mejorar la educación pública, garantizando unas condiciones dignas y de calidad en todos los centros. Es necesario aumentar las plantillas, reducir ratios, dotar a los centros de recursos educativos actualizados, mejorar y mantener sus instalaciones y abordar de forma urgente las carencias de climatización que todavía sufren colegios e institutos de la escuela pública. Esta situación es especialmente preocupante en la escuela rural, que desempeña una función educativa y social fundamental para mantener vivos nuestros pueblos y garantizar la igualdad de oportunidades con independencia del lugar de residencia. Mientras existen centros rurales que necesitan más recursos, personal e inversiones para poder ofrecer una educación de calidad, resulta difícil entender que se plantee ampliar la financiación pública de centros privados mediante conciertos de Bachillerato. Los recursos públicos son limitados y deben dirigirse prioritariamente a garantizar y mejorar el servicio público educativo. Antes de concertar nuevas enseñanzas, considero imprescindible invertir en la red pública existente, reforzar especialmente la escuela rural y asegurar que todos los centros públicos de Aragón dispongan de personal suficiente, instalaciones adecuadas, climatización y recursos actualizados. Por todo ello, solicito que no se proceda a la concertación del Bachillerato y que los recursos públicos se destinen a fortalecer una educación pública de calidad, inclusiva, equitativa y accesible para todo el alumnado aragonés.
Por una educación pública y de calidad El bachillerato prepara a sus alumnos para el acceso a la universidad de una manera igualitaria, justa y valorando el esfuerzo personal de cada uno. El nivel de los bachilleratos en los institutos públicos es digno de quitarse el sombrero y la profesionalidad de sus profesores aún mas. No soy docente, pero valoro enormemente la educación en la escuela pública que mis hermanas y yo hemos tenido por la cual hemos llegado en nuestra vida laboral y personal a conseguir todas nuestras metas. Desde el mundo rural reivindicamos una escuela pública y de calidad, un bachillerato únicamente público y solicitar la paralización de esta norma. El que quiera un bachillerato al margen de la escuela pública y por tanto no respetando los principios de igualdad y justicia que se lo financie el mismo. No a la concertación del bachillerato.
Aumento de los costes por alumno, derroche del dinero publico. La concertación del Bachiller en Aragón sólo afectará a una parte de la población y aumentará los costes por Alumno en General. - La optatividad del Bachiller necesita de centros con un tamaño mínimo. Centros de secundaria con dos o tres vías que pasen a tener Bachiller tendrán un número de alumnos pequeño que no permitirá ofertar más que un tipo de Bachiller o incluso peor ofertar determinadas asignaturas con un número ínfimo de alumnos. Asignaturas como Latín, psicología, Geología Dibujo técnico corren el riesgo de o no ofertarse y hacer que los alumnos que quieran estudiar Filología, Geologías o Ingenierías tengan que ir a otros centros o volverse mucho más caras. - Mantemiento sólo los centros públicos es más barato que además sostener los nuevos conciertos. Los centros publicos de Bachiller fuera de Zaragoza seguirán siendo los mismos y los centros publicos en Zaragoza que tienen masas criticas importante se mantendran con lo cual el coste promedio por alumno aumetará. - La obligación de los poderes públicos es hacer el mejor uso posible del dinero publico , aumentar el coste por alumno rompe con esa responsabilidad.
Concierto Bachillerato. No me parece oportuno No me parece oportuno el cambio que se propone por varias razones que paso a enumerar: 1/Económicas: hay centros y profesorado públicos suficientes para albergar a los alumnos. Diversificar, o más bien dispersar, el alumnado supone un mayor gasto que debería utilizarse en los centros ya existentes. 2/Educativos: el cambio de centro redunda en una mayor diversidad y amplitud en métodos y confluencia de convivencia entre alumnos venidos de diversos centros y ámbitos que, sin duda, supone un aporte para la madurez de nuestros jóvenes de cara a encarar su mundo adulto. 3/ Psicológico: La convivencia limitada a lo largo de la infancia y la adolescencia a un mismo grupo de personas y entorno, puede suponer un empobrecimiento existencial, de ideas de modos de encarar conflictos, de sesgo, incluso de espacio físico, y, por supuesto, de relaciones personales. Sin duda el dinero que se pretende destinar a este concierto puede encontrar muchos otros destinos enfocados a la infancia, juventud, y, sin duda, al mantenimiento de nuestros centros públicos que adolecen de grandes carencias. No tengo muy claro que está consulta, teniendo.en cuenta la participación, sirva para mucho, pero aún así, ahí queda mi opinión.
Concierto Bachillerato. No me parece oportuno No me parece oportuno el cambio que se propone por varias razones que paso a enumerar: 1/Económicas: hay centros y profesorado públicos suficientes para albergar a los alumnos. Diversificar, o más bien dispersar, el alumnado supone un mayor gasto que debería utilizarse en los centros ya existentes. 2/Educativos: el cambio de centro redunda en una mayor diversidad y amplitud en métodos y confluencia de convivencia entre alumnos venidos de diversos centros y ámbitos que, sin duda, supone un aporte para la madurez de nuestros jóvenes de cara a encarar su mundo adulto. 3/ Psicológico: La convivencia limitada a lo largo de la infancia y la adolescencia a un mismo grupo de personas y entorno, puede suponer un empobrecimiento existencial, de ideas de modos de encarar conflictos, de sesgo, incluso de espacio físico, y, por supuesto, de relaciones personales. Sin duda el dinero que se pretende destinar a este concierto puede encontrar muchos otros destinos enfocados a la infancia, juventud, y, sin duda, al mantenimiento de nuestros centros públicos que adolecen de grandes carencias. No tengo muy claro que está consulta, teniendo.en cuenta la participación, sirva para mucho, pero aún así, ahí queda mi opinión.
Sinrazón del concierto en educación de Bachillerato. No tiene sentido que una educación no obligatoria se vea subvencionada por un estamento público. No existe una saturación de plazas en estos estudios de Bachillerato, por lo que la medida evidentemente sólo ayuda a familias que sólo quieren seguir en institutos privados por su tasa de aprobados. Por lo que si consideran que deben ir allí, la oferta y demanda implica que se lo paguen.
Mi negación al concierto educativo del Bachillerato En mi opinión los conciertos educativos deberían ser cuando los centros educativos no tienen espacio para más vías y no para dejar los centros educativos públicos sin vías provocando el cierre de aulas y la perdida de maestros y profesores en todos los centros mientras que los centros concertados se aprovechan y se enriquecen de los impuestos que todos pagamos para la educación publica.
Dinero público para la publica. No deberían de existir los concertados. Quién quiera educación privada que lo pague. Dinero público para la pública

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